miércoles, 1 de junio de 2011

Hoy

el Periódico trae varios artículos sobre la Acampada. Uno es de un acampado, un estudiante de cine que lleva la crónica día a día. Otro, de un periodista y otro más sobre la ilegalidad manifiesta con que actúa el poder. Lo he leído mientras me tomaba un café y no tengo los nombres de los autores, pero los encontraréis fácilmente. Son buenos.

Hay un chico con un pulmón perforado. La tarde de la Champions (la copa de Europa) nos decían en el cordón de voluntarios que había salido de la UCI, tras ser intervenido quirúrgicamente. Hoy leo que tiene un pulmón perforado.

Luego leo que los agentes que llevaron a cabo el operativo no estaban debidamente identificados, y que se considera que no hay a quien culpar, así que se archivan las denuncias.

¿Vivo en el Tercer Reich? O quizá vamos a por el Cuarto Reich.

¿Un Estado de Derecho? ¿Constitucional?

Lo cierto es que vivo en una ciudad donde un ciudadano por estar pacíficamente en una plaza ejerciendo sus derechos constitucionales puede acabar con un pulmón perforado, o esas chicas con piernas contusas, o esas cabezas heridas. Y la Justicia no encuentra al culpable. Pues es simple: hay responsables de la carga, hay responsables de que los agentes no fueran identificados, y hay responsables de que eso se permita sin pedir inmediatamente cargos contra ellos.

Barcelona Olímpica, que guay!

Se trata de dinero. Perdemos nuestros derechos debido a que hay dinerito por medio. Política, dinero, el poder político...

¿Dónde está la Constitución por la que dieron su vida tantos y tantas españoles heroicos?
¿Dónde quien haga cumplir la legislación democrática?

Policía, no te engañes, no somos nosotros quienes estamos delinquiendo. Despeja tu visión de la venda del dinero y del poder, y mira quien incumple la ley.

En la Plaza de la Bastilla han desalojado la Acampada a base de gasear a la población. ¡Qué simbólico!

En Lleida han desalojado violentamente a los Acampados.

Ya nadie puede engañarse sobre lo que cabe esperar de los que representan el estatus oficial. Nadie puede engañarse sobre lo que valen nuestros derechos más básicos para ellos.

la acumulación de dinero no es democrática. Los intereses políticos presuntamente no son democráticos (presuntamente, palabro mágico de uso común para esquivar el peso del poder).

La carga policial ha sido presuntamente ilegal, y alguien es responsable, y eso es objetivo e indiscutible, porque las leyes están escritas, y la carga está grabada y con testigos.

Ya fue (presuntamente) ilegal cuando el desalojo de la Plaça de Sant Jaume durante la Acampada por el 0,7 para el Tercer Mundo. Ya entonces agentes sin identificar presuntamente destrozaron el material y golpearon a la población de madrugada, hace años. Seguro que muchos de los que acudieron a la plaza el viernes y estaban el sábado son ya veteranos de esa y mil acciones más.

Hay una verdad, y no es presunta, sino cierta:
Este es un sistema antipersonas.
Los derechos básicos no son respetados, y eso sucede con una desfachatez que sólo habíamos visto en dictaduras. Pero, al fin, todos esos poderes sirven a los mismos intereses.

"No somos antisistema, el sistema es antinosotros"

'Larga Vida y Prosperidad'.

Ah, me gustó una pancarta en el lugar del apalizamiento: "Por el futuro de los hijos, ¡porra al suelo!".

Al fin, todos nos tenemos que mojar, y hay una raya, y cada uno elige a qué lado de la raya está.

Nosotros no somos los delincuentes. No te engañes.

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